Tres neurobiólogos obtienen el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica 2011

Los neurocientíficos Joseph Altman, Arturo Álvarez-Buylla y Giacomo Rizzolatti han sido galardonados con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2011, según hizo público ayer en Oviedo el Jurado encargado de la concesión del mismo.

Estos tres científicos son considerados referentes mundiales de la neurología por haber proporcionado pruebas sólidas para la regeneración de neuronas en cerebros adultos (neurogénesis), y por el descubrimiento de las llamadas neuronas espejo.

Sus investigaciones han abierto esperanzadoras vías a una nueva generación de tratamientos para combatir enfermedades neurodegenerativas o asociadas al cerebro, como el Alzheimer, el Parkinson o el autismo.

Esta candidatura ha sido apoyada por Ricardo Miledi, Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 1999, y por Paul Greengard, Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2000.

Joseph Altman inició sus investigaciones en 1961 en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) hasta que en 1968 se trasladó a la Universidad de Purdue. Siendo investigador independiente del MIT, descubrió la neurogénesis en adultos.

Este hallazgo, que Altman realizó en la década de los sesenta, recibió muy poca atención por parte de la comunidad científica hasta que en los años noventa se demostró la veracidad de su teoría. Su labor investigadora certificó, utilizando la técnica de autorradiografía con timidina tritiada para marcar células en división, la existencia de neurogénesis en algunas áreas del cerebro postnatal y adulto de la rata, especialmente en el bulbo olfativo y el giro dentado.

Arturo Álvarez-Buylla licenciado en Investigación Biomédica por la Universidad Nacional Autónoma de México en 1983, se doctoró en la Universidad de Rockefeller en 1988, institución en la que ha ejercido la docencia desde 1989 hasta 2000.

Actualmente es investigador y profesor de Anatomía y Neurocirugía en la Universidad de California, San Francisco. Sus principales campos de trabajo son la neurogénesis del cerebro de los mamíferos adultos, el ensamblaje del cerebro, los tumores cerebrales y su curación y la ontogenia y la filogenia del comportamiento. Descubrió que una subpoblación de células gliales funciona como progenitores primarios de nuevas neuronas que se incorporan al bulbo olfativo.

Giacomo Rizzolatti, cursó sus estudios universitarios en Padua, donde se licenció en Medicina y Cirugía y se especializó en Neurología. Posteriormente, pasó tres años en el Instituto de Fisiología de la Universidad de Pisa, dirigido entonces por el profesor Giuseppe Moruzzi.

Su carrera académica continuó en la Universidad de Parma, en la que actualmente es profesor de Fisiología del Departamento de Neurociencias de la Facultad de Medicina y Cirugía. Desde principios de los 90, tiene una estrecha colaboración con el Departamento de Informática y Neurociencia de la Universidad del Sur de California-Los Ángeles y con el Ahmanson Lovelace Brain Mapping Center de la Universidad de California, Los Ángeles.

Sus primeras investigaciones estuvieron centradas en los campos de la fisiología del sueño y la visión. En particular, estudió la organización funcional del colículo superior y del cuerpo calloso del cerebro. Posteriormente, estudió el sistema motor y su papel en la percepción, así como la atención y las relaciones entre atención y el sistema motor.

En la década de los ’90, junto a su equipo de la Universidad de Parma, hizo el descubrimiento de las neuronas espejo en el corteza frontal anterior de un mono macaco. Recientemente, las evidencias del IRMf, de TMS y de EEG, así como del comportamiento, sugieren con firmeza la presencia de sistemas similares en el ser humano, en el que se han identificado regiones del cerebro que se activan durante la acción y la observación de la misma. No sorprende que estas regiones cerebrales coincidan de cerca con las localizaciones encontradas en el macaco.

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