Calidad de Vida

Calidad de vida y Sentido de Coherencia

La calidad de vida es un concepto relacionado con el bienestar social. Depende de la satisfacción de las necesidades humanas y de los derechos positivos (libertades, modos de vida, trabajo, servicios sociales y condiciones ecológicas). Estos elementos son indispensables para el desarrollo del individuo y de la población; caracterizan la distribución social y establecen un sistema de valores culturales que coexisten en la sociedad.

La calidad de vida está íntimamente relacionada con la salud.

El sentido de coherencia refleja una posición básica ante la vida, una particular visión de mundo, una visión de vida ante acontecimientos inesperados y ante la vida misma (Antonowsky, 1987). Al igual que las experiencias pueden dar solidez al sentido de coherencia, también caracterizan la forma en que las personas las construyen. Esa forma de ver los hechos y de relacionarse con ellos se desarrolla durante los primeros 10 años de vida y se consolidan, a más tardar, a los 30 años. Después, el sentido de coherencia permanece hasta el fin de la vida sin cambios importantes.

El sentido de coherencia es una orientación general que se manifiesta como un sentimiento dinámico de confianza, de manera que los estímulos internos o externos son estructurados, predecibles y explicables. Implica poseer los recursos para hacer frente a los retos que se presenten. Así, los estímulos son vistos y valorados como algo que vale la pena enfrentar y superar. Un sentido de coherencia fuertemente consolidado es base fundamental para un patrón de reacciones y acciones flexible y adaptativo. El sentido de coherencia es una orientación disposicional en relación con los acontecimientos, las personas y las circunstancias de la vida, en las que adopta una función de directriz.

El Sentido de coherencia (Antonowsky, 1987) puede entenderse como un factor potenciador de la salud y, en consecuencia, de la calidad de vida. Puede considerarse como una variable protectora o como un recurso de resistencia o competencia.

Antonowsky (1997) se refiere a tres factores fundamentales relacionados con el sentido de coherencia:

Factores

La comprensibilidad (componente cognoscitivo)

La medida en que una persona ordena, predice y explica estímulos internos y externos. Un aspecto cognitivo relacionado con el patrón de procesamiento de información. Las puntuaciones elevadas en este factor se asocian con una mayor capacidad para interpretar los estímulos del medio, de manera no amenazadora. Este  aspecto juega un papel central en la vivencia del estrés y, en consecuencia, en la calidad de vida de las personas,

La manejabilidad (componente instrumental)

Describe la confianza instrumental de la persona, su convicción de los demás

El significado (componente motivacional)

Se asocia al sentido de la propia vida y se le considera el aspecto motivacional emotivo del sentido de coherencia. Representa el grado de compromiso de la persona en diferentes áreas de la vida. Esta dimensión denota una inversión emocional en la vida y tiene que ver con la visión del sujeto de ciertas áreas de ésta como dignas de invertir tiempo y energía. Puntuaciones altas en esta dimensión son evidencia de que difícilmente la vida será vista como poco provechosa e insignificante, contribuyendo de manera importante al proyecto de vida de las personas.

De acuerdo con estos planteamientos, el sentido de coherencia puede ejercer una influencia directa sobre el cerebro, el sistema inmunológico y el sistema hormonal de las personas, desencadenando reacciones distintas en diferentes niveles, de manera que puede incidir en forma reguladora cuando presentan estados de tensión, o como filtro directo en el procesamiento de la información. Asimismo, el sentido de coherencia puede actuar de manera directa en el procesamiento del estrés, en la medida en que moviliza recursos que contribuyen a la reducción de la tensión. Finalmente, las personas que disponen de un fuerte sentido de coherencia, están en mejores condiciones de asumir conductas saludables, por ejemplo: tener una alimentación sana, establecer  previsiones y evitar comportamientos no saludables.

Se ha podido establecer una relación inversa entre los niveles de sentido de coherencia y la sensación de agotamiento crónico (burn out) producida por el trabajo y el estrés. Es decir, cuanto más fuerte sea el sentido de coherencia, menor será la sensación de agotamiento emocional y despersonalización asociados con la vivencia de estrés crónico. En este mismo sentido varios autores destacan el rol relevante que juega el sentido de coherencia como variable mediadora en los procesos de salud.