Cómo lo tratamos

Terapia Breve

Si entendemos breve como no más de lo necesario, la terapia breve es, en esencia, una forma de resolver problemas. Por eso resulta más adecuado entenderlo como un método o un procedimiento, que como una teoría en sí misma. Y esto la distingue y la aleja de las formas más clásicas de entender la terapia. No busca demostrar las bondades de una teoría explicativa, busca la eficacia de la intervención, que la persona recupere el control de su vida por la vía más rápida y satisfactoria posible.

La diferencia entre los modelos clásicos y la terapia breve, de una manera gráfica sería

Históricamente, esta corriente psicoterapéutica fue desarrollada por un grupo de investigadores del MRI de Palo Alto (California-EE.UU.). Este grupo, compuesto por Bateson, Weakland, Jackson y Watzlawick probó que, a pesar de que los problemas y el sufrimiento humanos pueden llegar a ser extremadamente persistentes y complicados, no requieren de largos tiempos de análisis ni de soluciones complicadas. La intervención breve está basada en la teoría de la comunicación humana (desarrollada por Bateson), la perspectiva constructivista y la epistemología cibernética (de Von Foerster y Von Glasersfeld) y el trabajo clínico y de hipnosis (del psiquiatra Milton Erickson).

Se entienden los problemas humanos como fruto de la interacción entre el sujeto y su realidad. En función de esta interacción, ante la percepción de un problema determinado, el ser humano lleva a cabo una serie de acciones que en lugar de resolverlo, pueden llevar a que esta situación problemática se mantenga inalterable. Para esta corriente, una vez desencadenado el problema en un proceso circular, deja de haber un principio o un fin. Se crea un sistema de interdependencia de influencia recíproca entre los elementos que están en juego. Es por esto que, trabajando a dos niveles:

  • el modo de percibir la realidad
  • la manera de actuar de un sujeto

pueden solucionarse en tiempos relativamente breves la inmensa mayoría de los problemas humanos.

La perspectiva constructivista rechaza la aproximación causa-efecto o causalidad lineal en la solución de un problema. De esta manera, los acontecimientos pasados que se cuentan no tienen importancia como hechos. No es necesario revisar y trabajar el pasado para solucionar y recuperar el control de la vida, como proponen otras corrientes psicológicas. Esto es considerado un buen ejercicio intelectual pero poco útil cuando se busca la obtención de resultados.

Intervención farmacológica

El cerebro es una estructura que cambia permanentemente para adecuarse a las exigencias operativas del cuerpo y del entorno

Jufe, 2006

La psicofarmacología es una de las principales herramientas de trabajo del psiquiatra. El tratamiento psicofarmacológico representa actualmente la principal opción terapéutica en algunos trastornos psicopatológicos particularmente graves.

El diagnóstico preciso juega un papel importante en la selección de los tratamientos. Las Clasificaciones encuadran a los pacientes desde los síntomas. Los síntomas, especialmente los psíquicos, son constructos de carácter heterogéneo. El análisis psicopatológico debe considerar que las modificaciones de los síntomas derivan de:

  • La capacidad del paciente para expresar el concepto subyacente
  • Las construcciones del clínico
  • La pragmática de la entrevista

Hay psiquiatras que dominan las clasificaciones y clasificaciones que dominan a los psiquiatras. En las intervenciones de salud mental debe tratarse al paciente y no al diagnóstico.

Los clientes expresan mejor su malestar o su deseo con su propio discurso. En el trayecto entre el discurso del cliente y la traducción en síntomas que realiza el profesional suelen producirse pérdidas de significado y modificaciones de la realidad expresada.

La flexibilidad en el pensamiento y la atención a las necesidades del paciente son pautas más apropiadas que la confianza en la literatura farmacológica comercial o las opiniones de los terapeutas que rechazan dogmáticamente todo lo que no sea psicoterapia, para que la intervención obtenga resultados satisfactorios.

Algunos psiquiatras operamos desde la perspectiva de que las clasificaciones pueden resultar iatrogénicas, si se hace un mal uso a la hora de prescribir fármacos y, peor aún, pueden producir la estigmatización de la persona que, al estar etiquetada con un diagnóstico puede encaminarse hacia la cronificación.

Durante estos últimos años la neurociencia nos ha ofrecido una fundamentación experimental de todas las otras ciencias cognoscitivas. Se ha producido un salto desde lo anatómico hacia lo funcional en la investigación del SNC. La neurociencia está empeñada en conocer el funcionamiento en red de las distintas estructuras y áreas cerebrales, gracias a ella se han empezado a desvelar muchas incógnitas.

Hipnosis Clínica

La hipnosis es un método rápido y eficaz para cambiar pautas de comportamiento, desarrollar nuestro potencial e ir más allá de las ideas y creencias limitantes que ya no nos benefician. Es un método totalmente seguro y eficaz de aumentar la salud y el bienestar mediante sugestiones constructivas, positivas.

La práctica de la hipnosis fue aprobada por la Asociación Médica de Estados Unidos en 1955. En donde se está convirtiendo en una corriente principal, especialmente ahora que  algunas compañías de seguros la cubren y los médicos la incluyen en su práctica clínica. Es importante saber que siempre está bajo control. Toda hipnosis es auto-hipnosis. Todo lo que un hipnotizador hace es conducirle a un estado de relajación mediante el uso de un tono y ritmo en la voz que hace que usted se relaje y deje su conciencia a un lado para entrar en un estado de trance. Usted entra a este estado por sí mismo cuando queda absorto viendo una película o leyendo un libro, observando los rescoldos del fuego de una chimenea, escuchando buena música con los ojos cerrados, o incluso cuando baila, (…) y muy especialmente cuando está tan absorto, en otro lugar, que pasa de largo su salida de autopista porque estaba soñando despierto. La hipnosis es exactamente eso.

Del mismo modo que instantaneamente se alerta si un automóvil se detiene delante de usted, el mismo estado de alerta instantánea sucede si algo, que vd. necesita atender, ocurre mientras se encuentra bajo hipnosis.

Podemos llegar a quedar encantados por un buen orador. También podemos entrar en un estado de trance agradable durante la oración y la meditación. El trance no es la hipnosis, pero el trance debe estar presente durante la hipnosis para que ésta surta efecto. La hipnosis es simplemente sugestión sobre el trance, provocar un intenso deseo de satisfacer el comportamiento sugerido.

Uno no va a ninguna parte. Usted no se ha dormido, aunque a veces pueden sentirse de esa manera. De hecho, usted es más consciente que nunca y puede experimentar una extraordinaria calidad de relajación mental, física y emocional. Todos sus sentidos se acentúan y es ajeno (en cuanto a no responder al ruido del exterior, etc).

En otras palabras, te sientes muy bien, y obtienes una sensación de bienestar y euforia de bienestar después de salir de la hipnosis.

Y puesto que la relajación profunda sana la mente y el cuerpo y produce sustancias químicas que aumentan la inmunidad, se nota que está menos estresado y más capacitado para manejar los desafíos de la vida más fácilmente.

Protocolos específicos

En la actualidad, hay un número suficiente de ensayos clínicos controlados publicados, que permiten algunas conclusiones sobre la eficacia de la hipnosis para diferentes tratamientos.

Las comparaciones entre la hipnosis y otros tratamientos que difieren de ésta (por ejemplo, la administración de medicamentos, la terapia física) sugieren que la hipnosis es a menudo superior a otros tratamientos para producir cambios conductuales y cognitivos.

Una de las implicaciones clínicas aportadas por la medicina basada en la evidencia constatan que la hipnosis ha sido ampliamente subutilizada, a pesar de contar con un enfoque benigno y eficaz en el tratamiento de diferentes problemáticas. Siguiendo los criterios de la medicina basada en la evidencia, se trata de evaluar los modelos concretos y específicos de protocolos terapéuticos con el objetivo de lograr un status de terapia con evidencia empírica. Así, se atiende a una serie de resultados que pueden sugerir diferentes enfoques:

  • El alivio de los síntomas.
  • La prevención de futuros episodios sintomáticos
  • La calidad de vida
  • El funcionamiento adaptativo en el trabajo y las relaciones
  • La Capacidad para tomar decisiones satisfactorias para la vida del paciente
Fobia a volar
Tratamiento del dolor
Insomnio
Tabaquismo

Coterapia

En muchas patologías obtenemos mejores resultados con una combinación de los tratamientos psicológicos y farmacológicos simultáneos. De esta manera, se sintetizan visiones y explicaciones, tanto psicológicas como médicas, complementándose entre sí y hallando métodos y procedimientos que nos ayudan a mejorar nuestra calidad de vida de una manera más efectiva.