Fobia a Volar

El miedo, o fobia, a volar es un temor intenso e irracional que se desencadena ante el hecho de subir al avión o, simplemente, cuando anticipamos que tendremos que hacerlo. En esos casos, experimentamos una intensa ansiedad que se manifiesta en síntomas muy desagradables, a veces insufribles: sudoración, oleadas de calor, taquicardia, sensación de ahogo o falta el aire, dolores en el pecho, molestias digestivas, temor a perder el control, pensamientos catastróficos respecto al avión y su seguridad, o a no poder escapar de esa situación, etc. 

El miedo a volar en avión puede presentarse de maneras diferentes:

  • de forma aislada y específica ante situaciones relacionadas con viajar en avión, en este caso se denomina fobia simple;
  • en otras ocasiones, el miedo a volar aparece asociado al miedo a los lugares cerrados, claustrofobia;  por último, puede ocurrir que el miedo a volar en avión forme parte de otros miedos con características similares, entonces hablaríamos de
  • agorafobia, un miedo a estar en lugares o situaciones en los que puede resultar difícil o embarazoso escapar, o recibir ayuda, en caso de aparecer síntomas de ansiedad intensa, pánico, o riesgos inesperados.

1 ¿Cómo se forma la fobia?

La mayoría de los trastornos basados en el miedo contienen una conducta reiterada (solución intentada): la evitación.  En otras palabras, estas personas tienden a evitar todas las situaciones o condiciones que puedan ser/estar asociadas a la posibilidad de que surja el miedo incontrolable.

En efecto, la persona afectada, intentando solucionar el problema, se mete en la espiral perversa de la tendencia a la evitación, convirtiendo la solución en parte del problema.

Las personas afectadas por esta fobia o bien evitan viajar en avión, o bien lo hacen pero con condiciones especiales (acompañados, utilizando fármacos…); de esta manera, la fobia persiste y se complica, gracias a aquello que la persona trata de hacer para reducirlo. Así, las persona afectadas se envían a sí mismo dos mensajes, el primero: “haz lo que tengas que hacer para reducir el miedo, evitando y esquivando la situación”. Y un segundo mensaje, más sutil pero más fuerte; “tú no eres capaz de vencer tu miedo”.

En efecto, cada vez que buscan soluciones, más se confirman que no son capaces.

2 ¿Cómo solucionarlo?

Al contrario de lo que se suele pensar, no es cuestión de armarse de valor y exponerse al miedo o de hacer largas intervenciones médicas o psicológicas.

La hipnosis es un método rápido y eficaz para cambiar pautas de comportamiento.

Nuestra estrategia de tratamiento se adapta fácilmente a otras situaciones fóbicas, ya que incluye elementos cognitivos y conductuales. El elemento cognitivo incluye adoptar un nuevo punto de vista acerca de la situación temida. Los aspectos disociativos y relajantes del estado de trance autohipnótico se utilizan conductualmente para reforzar el mensaje cognitivo y aportar un sentimiento de control al paciente cuando se afronta a la ansiedad.

Enseñamos al paciente a inducir autohipnosis y le instruimos a entrar en trance, una vez que hemos completado la historia clínica y hemos valorado su perfil de inducción hipnótica HIP.

Utilizamos una pauta ultrabreve (1-2 sesiones) de acuerdo al protocolo de los Dres. Herbert y David Spiegel.